Si se tratara de una cuestión de abolengo, no es sorpresa que el quarterback de Indianapolis, Peyton Manning tenga a su equipo en el Super Bowl XLIV y que haya ganado su cuarto título de Jugador Más Valioso (MVP) de la NFL.
El hijo de Archie Manning quien jugó como quarterback con los malogrados New Orleans Saints antes de ver a sus hijos ganar Super Bowls, nació para destacarse del resto de los jugadores de la liga.
Drew Brees, el quarterback de los Saints no fue bendecido con dicho linaje o visto como alguien cuya exhibición fuera lo bastante rica para no envidiar. Se abrió camino en la NFL demostrándole a la gente que estaba equivocada, más no validando su brillantez.
Manning y Brees siguieron distintos caminos para convertirse en líderes indiscutibles y dos de los mejores quarterbacks de la liga, que juegan para los mejores equipos de la NFL, quienes competirán el domingo en Miami por un campeonato de históricas proporciones.
Un segundo título de Super Bowl pondrá a Manning dentro de la discusión del mejor quarterback que ha habido. Un primer título para Brees lo meterá en un selecto grupo que ya incluye al mariscal de campo de los Colts.
Lo que Drew Brees pueda hacer por una franquicia que ha lucido en la historia de su carrera en la NFL, por una ciudad que ha sufrido muchísimo donde también sucede que Manning creció y es considerado ciudadano real, sólo expandirá rápidamente la creciente leyenda del mariscal de campo de los Saints.
“Peyton es quien es y siempre fue bueno, su tipo de juego es el que todos han querido y, por el cual ha sido reconocido. Sin embargo, Drew Brees tiene que ganar un Super Bowl. Tiene todos los números pero deberá hacerlos valer en un campeonato. Si hace eso no habrá más preguntas para un tipo que ha pasado su vida siendo cuestionado.”, puntualizó el analista de la NFL, Bobby Hebert.
Brees no se comporta como un sujeto que tuviera un chip porque, como él dice, en vez de ser presionado por la gente que dice que no puede, se conduce en llevar a buen puerto las esperanzas de aquellos que le brindaron oportunidades.
“Siempre está la motivación que me impulsa al tener en cuenta cuánta gente se ha sacrificado por mí, que ha depositado su fe y confianza en mi”, enfatizó Brees después de la victoria de los Saints 31-28 sobre Minnesota en el Juego de Campeonato de la NFC. “Quiero hacerlos sentir orgullosos. Quiero hacer lo correcto para ellos.
Es por eso que ha trabajado tan duro para estar en tal sintonía con el entrenador Sean Payton que sus corazones parecen ir al mismo ritmo. Después de ser nombrado entrenador de los Saints, firmó a Brees en el 2006 luego de una cirugía en el hombro que desembocó en el surgimiento de Philip Rivers (quien fue seleccionado por San Diego aún cuando Brees había jugado bien) haciendo a Brees dispensable.
Sean Payton creo un ofensiva que se adaptara a la puntería, movilidad y tremendo IQ de football de Brees. Por su parte, el quarterback hizo de la ofensiva de los Saints una de las más versátiles y temidas de la liga, mientras se movía hacia arriba en el departamento de los mejores quarterbacks de la NFL.
“Yo lo entrené en su año como novato y lo único que sé es que no tenía limitaciones,” dijo el entrenador Norv Turner de los Chargers, quien en ese entonces era coordinador ofensivo cuando el equipo tomó a Brees en la segunda ronda del 2001. “La gente siempre puso su estatura como excusa o limitación, pero no es una limitante para él. Siempre ha jugado con esa altura, así que sabe como jugar de esa forma.”
“Steve Young (quarterback de los 49ers galardonado al Salón de la Fama) no es muy alto. Estos sujetos saben como jugar y lidian con ese tipo de cosas. Es un gran competidor y tiene eso (sea lo que sea que tenga dentro) que le empuja a seguir adelante para ser el mejor y por eso ha logrado tanto.”
New Orleans tuvo la ofensiva Nº 1 en tres de los últimos cuatro años, con Brees pasando para más de 4,300 yardas en cada una de esas temporadas, incluyendo una de 5,069 en el 2008. El veterano de nueve años de igual modo ha lanzado para 122 touchdowns las pasadas cuatro temporadas, mismos que Manning en ese renglón.
Existen otras similitudes en estadísticas, destacando que son de los menos capturados debido a su velocidad al tiempo en que se deshacen del balón. Los Saints empezaron la temporada 13-0; los Colts 14-0.
Pero la gran diferencia es que Manning ganó el Super Bowl XLI, mientras los Saints se quedaron a un juego de ellos en esa ocasión cayendo en el Juego de Campeonato de la NFC ante los Chicago Bears. New Orleans no regresó a los playoffs hasta esta temporada. Indianapolis ha mantenido su lugar en la post-temporada, aunque han fracasado en regresar al Súper Tazón hasta ahora.
Manning, en su temporada Nº 12, es incuestionablemente el secreto del éxito de los Colts. Aunque su DNA es rico en football, ha sido un maestro de la posición trabajando con tal ética que rivaliza con la de Brees.
“Lo más importante es que trabaja diariamente para ser mejor. Realmente cree que está siendo mejor cada día y eso se ha vuelto contagioso, así que es parte de un estándar aquí”, dijo el presidente de los Colts, Bill Polian al referirse a su mariscal de campo.
Manning durante la temporada lanzó para 4,500 yardas y 33 touchdowns. Guió a Indianapolis a siete regresos en el cuarto periodo para victorias y ayudó en los 24 puntos sin respuesta que le infringieron a los Jets en la victoria de 30-17 en el Juego de Campeonato de la AFC.
Durante el Pro Bowl, muchos jugadores pronosticaron que los Colts vencerían a los Saints por la sola presencia de Manning, en algún punto, veremos que hace New Orleans en la defensa. La cosa es que lo mismo se puede decir de Brees.
“Es simplemente Peyton,” dijo el entrenador en jefe de los Jets, Rex Ryan quien prácticamente le lanzó un Cubo Rubik de coberturas a Indianapolis sólo para terminar sacudido después de 2 periodos. “Peyton Manning es sorprendente. Puede leer tus coberturas; sabe a dónde ir con el balón. Tiene a todos esos chicos sintonizados con él. Su línea ofensiva es buena, sabe en qué momento deshacerse del balón y es muy certero”.
Con todo, observen la comparación de Ryan entre Manning y Brees cuyos Saints truncaron el inicio de 3-0 de los Jets al vencerlos 24-10. Ambos son probablemente los más certeros quarterbacks en la liga; no son capturados porque se deshacen rápido del balón y; tienen una gran presencia en la bolsa de protección, conciencia y confianza en sus receptores.
Cuando Brees dijo que quería hacer lo correcto para con la gente que había creído en él, lo hizo consciente de que cargaría sobre su espalda todas las esperanzas de la gente de New Orleans.
Es amado en la tierra de Manning, al grado que, cuando se le preguntó a Bobby Hebert quien ganaría si estos dos mariscales de campo disputaran una alcaldía comentó que “Peyton puede que tenga el voto de su familia, pero hasta ahí.”
En una reciente conferencia de prensa, Manning dijo, “Estoy muy emocionado por la gente de New Orleans. Forman parte de mi vida, de la vida de Eli y mi papá ha sido parte de la organización de los New Orleans Saints por 39 años. Definitivamente tenemos fuertes lazos.”
Se dicen muchas cosas, pero alguien deberá ganar en el Super Bowl, Brees puede dar la sorpresa.
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